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Adentrarse en Inka Ragá, es sumergirse en un mundo que ha permanecido inalterado por miles de años. Es como ver un atisbo de una gran civilización preincaica, no sabemos mucho de su pasado, pero aun así nos dejó deslumbrados. Durante el recorrido nos surgieron varias preguntas, pero ninguna fue respondida, a falta de un verdadero estudio, y de hacerlo, seguro revolucionaría nuestra historia.

Increible imagen de la técnica de pachillado
Increible imagen de la técnica de pachillado

En la cima de Illauro pudimos apreciar una inmensa planicie, de acuerdo a la información más de 1500 m2. El Sector se caracteriza por la presencia de varias murallas construidas de piedra. Nadie sabe con exactitud la finalidad y uso de estas, aunque inferimos por su construcción, hayan servido como áreas de depósito y habitaciones que pertenecían a una sociedad debidamente organizada y extendida.

Los lugareños han vuelto a reconstruir los vestigios, pircándolos nuevamente, con el propósito de criar animales y cultivar sus tierras. Es un suceso lamentable, porque de a poco se está echando a perder el patrimonio y legado que nos dejaron las antiguas civilizaciones.Inka Ragá en Illauro

Algo que se observó y específicamente en Inka Ragá, fue el fino acabado de sus paredes, en algunas de las esquinas vimos varios cuadrantes circulares, y una gran técnica de pachillado, algo que nos llamó la atención e inmediatamente nos preguntamos: ¿A qué cultura pertenecieron estos restos arqueológicos?; con temor a equivocarnos, inferimos que se trataba de una cultura preincaica, tal vez como  Wari o Recuay. Nuestros amigos y pobladores nos mencionaron que aún no se había realizado un debido estudio técnico; por lo que se sabía muy  poco. Una crítica constructiva que hacemos desde nuestra humilde palestra, es que teniendo una Escuela Profesional de Arqueología en la Universidad Nacional “Santiago Antúnez de Mayolo”, no se haya hecho nada por recuperar estos espacios de gran significado histórico y cultural de nuestro país. Trabajo arduo, pero verdaderamente significante lo que les espera si toman como suyo esta labor.

Obviamente lo que estábamos apreciando no pertenecía a una cultura pequeña, ya que este tipo de restos arqueológicos se extendían a lo largo de la cadena montañosa a lo alto del distrito de Yauya. Es curioso que exista algo similar a tan solo diez minutos de la misma ciudad de San Luis en los restos arqueológicos de Kashajirca, lo que nos hace pensar también que se extendieron por muchos lugares.

Los Restos Arqueológicos de Inka ragá consta de inmensos “pirushtus”, estructuras en forma circular construidas en la parte alta de una colina, las cuales a su vez constan de varios pisos, de hasta seis o siete metros de altura cada una. Algunas construidas desde su base con grandes piedras talladas, y otras que empleaban la misma posición de las grandes rocas madre para desde allí continuar con su trabajo arquitectónico.

Pirushtus
Pirushtus.

También pudimos notar en las paredes de los pirushtus, el uso de las piedras laja, o como en la zona lo suelen decir: Huancapachilla, es decir piedras en forma laminar las cuales se superponen entre sí para separar las piedras más grandes de la estructura. Sinceramente, de los lugares a los que he ido, nunca había visto el uso tan exquisito de la huancapachilla, que prácticamente no dejarían que la punta de un alfiler pueda introducirse entre ellas. También tengo entendido que el uso de la piedra laja es usada en la Cultura Huánuco, lo que podría darnos una explicación del origen de estos restos arqueológicos; claro que solo lo digo en el plano de las suposiciones.

Creemos con toda seguridad que estos restos arqueológicos, así como muchos más de los que hay en la Provincia de Carlos Fermín Fitzcarrald, podrán darnos luces de cómo fue en verdad el desenvolvimiento de las culturas ancestrales en nuestra región y en nuestro país. Solo esperamos con ansias ver recuperada completamente estos monumentos que se levantan en las montañas enalteciendo nuestra historia.

Llegó el momento de despedirnos, un lugar cargado de una energía increíble, el punto donde el ser humano quería estar más cerca de sus dioses, entre el cielo y la tierra, la unión entre lo místico y lo mundano.

¿Cómo llegar a los Restos Arqueológicos Inka ragá?

Nos encontrábamos en el Centro Poblado de Illauro, Distrito de San Luis, para conocer más de su riquísimo potencial turístico. Ya habíamos quedado sorprendidos con el Centro Poblado de Illauro, La I.E.I de Illauro y la Universidad Católica los Angéles de Illauro y  con la Casa Nazareth, y el último punto de nuestra visita “Inka Ragá”

Para llegar a este increíble lugar partimos de un punto referencial, el Convento de las Hijas de Illauro. Seguimos la ruta con camioneta por la única carretera que va hacía el Sureste, durante unos diez minutos; a partir de allí caminamos por treinta minutos más.

El transporte es escaso, nuestra sugerencia es que a partir de la Plazuela de Illauro, el recorrido lo haga caminando. Cuando encuentren el bosque de pinos sabrán que ya están llegando y solo tendrán que subir colina arriba para ver los primeros vestigios de nuestros antepasados.